miércoles 25 de mayo de 2011

Democracia Falaz: Fabricando Conciencias en el Perú

La justicia según el liberalismo político está constituida por un supuesto consenso sobre los principios básicos de igualdad y libertad, consenso alcanzado por todos los miembros de un país. Ese acuerdo, decía Rawls, fundamenta el sistema democrático.

Autores críticos como Jurgen Habermas rápidamente pusieron en duda este marco teórico. En verdad lo que Rawls hacía era justificar la estabilidad política sobre un supuesto y abstracto consenso entre “libre e iguales”. Más allá de la elaboración teórica, Habermas propone analizar cómo los grupos y actores sociales interactúan para llegar a ese consenso.

Para ello es necesario observar a los movimientos sociales y sus luchas para ser escuchados, cómo quieren intervenir en la construcción de un acuerdo real que vaya más allá de la democracia formal. Así, se ha desarrollado la idea de democracia radical, cuyo objetivo no es renunciar a la ideología democrática liberal, sino profundizarla y expandirla en la dirección de una democracia verdaderamente plural (Laclau y Mouffe, 1985). Esa pluralidad implica poner atención a las voces que normalmente son acalladas por el discurso oficial y los medios.

Ese acallamiento es exacerbado hoy en el Perú, como lo fue en el decenio fujimorista. De forma masiva los medios de comunicación apoyan descaradamente a la candidatura de Keiko Fujimori, informando a medias y muchas veces ni siquiera cubriendo las manifestaciones públicas en contra de ella y/o a favor de Ollanta Humala. Además, tergiversan y critican sin fundamentos cualquier propuesta de la candidatura que podría salvar al Perú de una catástrofe moral y social.


El cuarto poder: el poder de los mercaderes

Los mercaderes del Perú, aquellos grupos de poder que tienen fuertes intereses económicos en que nada cambie, ni un poco, para que sus privilegios se mantengan, están deformando la conciencia de la población. Para ello han podido crear espacios televisivos claves. Ahí está el montesinista Nicolás Lucar, el racista Aldo Mariátegui, los fujimoristas Rosa María Palacios, Jaime de Althaus y Mónica Delta, y el mercenario Jaime Bayly (que fue contratado sólo por cuatro semanas, con el único fin de lograr que Fujimori regrese al poder).

Todo ello para los liberales fascistas no tiene nada de malo. La frase peyorativa “periodista vendido” se ha convertido en un estado natural dentro del estado de cosas del neoliberalismo. Así como el carnicero vende carne, el periodista vende información al mejor postor. Entonces, que se despida a periodistas independientes que están en contra de la abierta parcialización de un medio (como sucedió con el Grupo el Comercio) es simplemente el ejercicio de la “libertad de contratar”.

Ese cinismo repudiable olvida que toda profesión tiene códigos de ética que deben cumplirse. Pero más allá de eso, olvidan que hace poco más de 10 años con los fondos públicos se compró a los mismos medios y a muchos de los periodistas que hoy vuelven a desinformar a la población. Ese mismo cinismo es el que reivindica al fujimorato, señalando que “mataron menos” (Trelles) y que en fin, corrupción ha habido en todos los gobiernos (Lago).


Así, con cinismo, inmoralidad y planes corruptos apañados por el gobierno mismo (http://lamula.pe/2011/05/16/rechazamos-la-impunidad-en-la-diroes/caps) se pretende que la población consienta las fechorías de un régimen criminal representado hoy por Keiko Fujimori. Es lo que se llama la “manufacturación del consentimiento” (manufacturing consent): cómo los medios construyen un consentimiento que hace que las personas “libres e iguales” idealizadas por Rawls, no puedan elegir tan libremente. En contraste a la concepción estándar de los medios como entes independientes, agudos y obstinados en su búsqueda por la verdad, en realidad el “fin social” que cumplen no es aquel de permitir al público el ejercicio de un control informado sobre el proceso político, “sino inculcar y defender la agenda económica, social y política de los grupos privilegiados que dominan la sociedad y el estado. Los medios sirven a este propósito de diferentes maneras: a través de la selección de tópicos, distribución de las preocupaciones, formulación de los hechos, el filtraje de información, el énfasis y el tono, y manteniendo el debate dentro de los límites de lo preestablecido como cierto” (Chomsky and Herman, 1988).



Lo preestablecido como cierto

Quizá la mayor mentira de los medios es la dicotomía “estatismo vs libre mercado”, lo primero sería atraso mientras lo segundo progreso. La verdad es que la mayoría de reformas promovidas por el grupo de Humala no tienen nada de radicales. Políticas de industrialización como subsidios directos a la promoción de exportaciones e inversión en tecnología para que otros sectores aparte del minero puedan desarrollarse, no sólo son necesarias, sino también urgentes. Este tipo de políticas han sido hechas por aquellos países que han podido diversificar su economía, o que se están consolidando como productores de tecnología como India, China, Corea del Sur, Tailandia, Taiwán, Costa Rica y Brasil (Amsden, 2003).

Perú es uno de los países que ha sufrió de la llamada “maldición de los recursos” (resource curse), es decir, a pesar de tener ingentes recursos naturales, la performance económica en el largo plazo termina siendo negativa. Esto produce la llamada enfermedad holandesa (Dutch disease): debido al boom exportador de minerales, países como el Perú ponen todo sus esfuerzos en el sector extractivo que trae beneficios inestables y a corto plazo (al estar sometidos a la volatilidad de los mercados internacionales), dejando por completo de lado otros sectores, como la agricultura y la manufactura. Cuando el boom termina el país es fuertemente golpeado porque no existe ningún sector competitivo que pueda sostener la economía, aparece la recesión y desempleo como en la última etapa del gobierno de Fujimori.

Las medidas para contrarrestar el Dutch disease están más allá de las fronteras dogmáticas de los neoliberales. Por ejemplo, en 1989, después de 14 años de neoliberalismo, 42.2% de la población Chilena vivía  en pobreza, de los cuales 14.9% vivían en estado de indigencia (Taylor, 2006; Schrank and Kurtz, 2005). Pero ese país, a pesar de contar con un dictador brutal, supo implementar políticas de Estado para enfrentar la enfermedad. Así, al final del régimen de Pinochet se establecieron una serie de créditos a los pequeños empresarios, subsidios y subvenciones, además de un fondo de contingencia financiado por las sobre ganancias minerías (Schrank and Kurtz, 2005; Schurman, 1996). Un importante factor también es que Pinochet nunca privatizó CODELCO, la empresa pública de cobre que ha sido y es muy importante porque controla grandes cantidades de áreas mineras, contribuyendo enormemente con el tesoro (Nem, 2010). En resumen, el sistema económico funcionó sostenidamente en Chile una vez que fue dejado de lado el neoliberalismo ortodoxo (Schurman, 1996).

Cuando se plantea este tipo de políticas en el Perú, los dogmáticos, por ignorancia o por interés, gritan a toda voz no al “velasquismo y estatismo”. Las políticas de los 60s y 70s basadas en expropiaciones reales y radical sustitución de importaciones, son simplemente imposibles de aplicar hoy en día, y ninguno de los países que se ha mencionado las ha hecho recientemente. Ni siquiera países de la llamada izquierda radical, como Bolivia, han intentado expropiar, sino han renegociado los contratos de explotación (Berrios y otros, 2010). En realidad, en el actual contexto económico y social se pueden realizar políticas inteligentes de industrialización como las experiencias de todas partes del mundo lo evidencian.


……

Se está construyendo una democracia falaz en el Perú a través de los medios escritos y, sobre todo, de lo que Sartori llama la video-política, el poder político de la televisión “que destruye más saber y más entendimiento del que transmite” (Sartori, 1998). Frente a ello el mundo real de las movilizaciones y la anarquía virtual del internet son las únicas herramientas que existen para luchar por una democracia verdadera. Mucha gente está despertando, ojalá no sea demasiado tarde.






Referencias

Sobre democracia y medios

Rawls, J. 2003. A theory of Justice. 6th ed. United States: Harvard University Press.

Habermas, J., 1995. Reconciliation Through the Public use of Reason: Remarks on John Rawls's  Political Liberalism. The Journal of Philosophy, 92(3), pp. 109-131.

Laclau, E. y Mouffe, Chantal, 1985. Hegemony and Socialist Strategy: Towards a Radical Democracy Politics. London, New York: Verso.

Chomsky, N. and Herman, E., 1988. Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media. New York: Pantheon Books.

Sartori, G., 1998. Homo videns: Televisione e post pensiero. Roma: Laterza.

Sobre la industria extractiva:

Amsden, A., 2003. Good-bye Dependency Theory, Hello Dependency Theory. Studies in Comparative International Development, 38(1), pp. 32-38.

Taylor, M., 2006. From National Development to ‘Growth with Equity’: nation-building in Chile, 1950 – 2000. Third World Quarterly, 27(1), pp 69-84.

Schrank, A. and Kurtz, M., 2005. Credit Where Credit Is Due: Open Economy Industrial Policy and Export Diversification in Latin America and the Caribbean. Politics Society, 33, pp. 671-702.

Nem, J., 2010. Reconstituting the Neostructuralist State: the political economy of continuity and change in Chilean mining policy. Third World Quarterly, 31(8), pp. 1413-1433.

Schurman, R., 1996. Chile’s new entrepreneurs and the “Economic Miracle”: the invisible hand or a hand from the state? Studies in Comparative International Development, 31(2), 83-109.

Berrios, R., Marak, A., Morgenstern, S., 2010. 'Explaining hydrocarbon nationalization in Latin America: Economics and political ideology'. Review of International Political Economy, pp. 1-25.

Argumentos Fujimoristas (me da asco hasta citarlo):

Lago, Ricardo “Poniendo los puntos sobre las íes”, Correo, 08/05/2011 (http://diariocorreo.pe/columna/7585/poniendo-los-puntos-sobre-las-ies/)




Antes de consumir algún medio de comunicación en el Perú, es necesario escuchar esta canción…

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